Glaucoma

Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad del ojo que se define como una neuropatía del nervio óptico relacionada con la presión intraocular y la dificultad de riego sanguíneo en el disco óptico de ese nervio. Su traducción funcional es la pérdida de visión y campo visual según unos patrones característicos. Normalmente no se nota nada, porque no hace dolor y la pérdida de campo visual es periférica, que tampoco se aprecia. Cuando el paciente empieza a darse cuenta, suele ser tarde, porque la enfermedad ya está muy avanzada. Además toda pérdida que se produzca es muy difícil de recuperar. Sólo se puede frenar el progreso, pero raramente devolver la visión perdida.

Por eso es muy importante realizar revisiones periódicas al oftalmólogo y es responsabilidad del oftalmólogo explorar bien al paciente para descartar esta enfermedad desde su estadio más precoz.

La presión intraocular alta es un factor de riesgo importante para desarrollar glaucoma, pero no siempre es la causa. Hay pacientes que tienen la presión intraocular alta y no hacen glaucoma y, en cambio, hay otros que con baja presión sí hacen glaucoma.

A parte, existen muchos tipos de glaucoma (crónico simple, por cierre angular, pseudoexfoliativo, pigmentario, etc…) y para realizar un tratamiento apropiado es necesario realizar un diagnóstico diferencial cuidadoso. Para este fin nos ayudamos de diferentes tecnologías: tonometría, paquimetría, tomografía de coherencia óptica, polarimetría láser, ecografía ultrasónica, retinografía y campimetría computerizada, pruebas muy sencillas de las que disponemos en la propia consulta.

En algunos pacientes, que tienen la cámara anterior del ojo estrecha, es necesario realizar una iridotomía periférica con láser para facilitar el paso del humor acuoso (el líquido que regula la presión del ojo) de la cámara posterior a la cámara anterior y evitar complicaciones como el glaucoma agudo, subagudo o crónico por cierre angular.

Cuando se ha diagnosticado un glaucoma, es necesario tratar la causa y bajar la presión siempre. Primero empezaremos por medicación tópica con antiglaucomatosos (prostaglandinas, betabloqueantes, alfa-agonistas, …). Si con ello no se detiene el progreso de la enfermedad, será necesario intervenir quirúrgicamente, ya sea realizando una trabeculoplastia con láser diodo o una trabeculectomía con cirugía convencional o implantes Ex-press para bajar y estabilizar al máximo la presión intraocular.

Hoy en día se está dejando a parte estos tratamientos para un abordaje más moderno con láser SLT (trabeculoplástia selectiva con láser YAG), y cirugía minimamente invasiva con implantes XEN o PrserFlo que reducen mucho el impacto de la cirugia, su duración y las posibles complicaciones. 

El Dr. Joan Tarrús de Vehí tiene larga experiencia tratando y operando pacientes de glaucoma, con un recorrido de 5.000 intervenciones y ha estado pionero en todo el país, ya en el año 2016 en la cirugía del implante XEN i PreserFlo. La consulta del Dr. Joan Tarrús de Vehí también dispone del láser VISULAS de Zeiss para hacer SLT.

 

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