La patología de la superficie ocular comprende desde los distintos tipos de conjuntivitis (infecciosas, alérgicas, mecánicas, …) hasta problemas de inflamación ocular relacionados con enfermedades reumáticas varias.
Uno de los problemas más frecuentes es el ojo seco, que puede deberse a la medicación que toma el paciente, pero también a enfermedades sistémicas, problemas oculares o falta de vitaminas.
También las queratitis, distrofias y degeneraciones corneales (úlceras, córnea guttata, queratocono), y otras enfermedades que afectan a la transparencia de la córnea (edema y/o neovascularización corneal). Algunas afectaciones corneales acaban precisando la queratoplastia o trasplante de córnea.
El queratocono hoy en día tiene diferentes abordajes, lentes de apoyo escleral, crosslinking, anillos intraestromales (INTACS).
El pterigio es un proceso en el que la conjuntiva invade la córnea y tiene el peligro de que pueda llegar a tapar el eje visual, por lo que conviene intervenirlo antes. Con las técnicas actuales, son raras las recidivas.
Otra entidad muy frecuente y molesta es la blefaritis y la disfunción de las glándulas de Meibomi, por inflamación del margen libre del párpado. El calazis son una complicación de los búhos, que se producen cuando una glándula de Meibomi se inflama y se enquista. En muchas ocasiones requerirán una intervención quirúrgica menor.
Muchas de estas enfermedades cursan con el ojo rojo y doloroso y es necesario realizar un diagnóstico diferencial correcto para poder tratar bien la causa y así curar al paciente.
El Dr. Joan Tarrús de Vehí dispone de los medios necesarios para explorar, diagnosticar y tratar, si es necesario, estos problemas. Su consulta está equipada con lámpara de hendidura con fotografía, oftalmoscopios directo e indirecto, topógrafo, aberrómetro, ecógrafo y paquímetro, campímetro, tonómetros, polarimetría láser, tomografía de coherencia óptica, angiografía con retinografía y autofluorescencia, láseres YAG y diodeno, etc…
La retina es el epitelio fotosensible del ojo. Se compone básicamente de dos partes: polo trasero o mácula y la retina periférica.
La mácula es la parte más sensible a la luz y acoge a los conos, que son los fotorreceptores encargados de la visión diurna, la percepción del color y de la máxima agudeza visual. Los bastones son los demás fotorreceptores que podemos encontrar en la retina y éstos se extienden por toda la retina y con menos cantidad en el polo posterior. Son los encargados de la visión nocturna y la visión del movimiento.
En la retina periférica es donde suelen aparecer degeneraciones, desgarros y agujeros retinianos que pueden desembocar en un desprendimiento de retina.
Los problemas más frecuentes que tratamos en la consulta son: la retinopatía diabética, la retinopatía por hipertensión arterial, obstrucciones venosas retinianas, la degeneración macular asociada a la edad (seca y exudativa), el desprendimiento de retina, las degeneraciones y desgarros retinianos periféricos congénitas. Sin embargo, la retina también puede ser afectada por infecciones e inflamaciones de origen inmunológico, al igual que la coroides, la capa vascular subyacente, produciéndose retinitis o coroiditis.En la consulta disponemos de los medios más modernos para el estudio, diagnóstico y tratamiento de las patologías retinianas: lámpara de hendidura con fotografía, oftalmoscopios directo e indirecto, topógrafos, aberrómetro, ecógrafo y paquímetro, campímetro computerizado, tonómetros, polómetría láser y polarimetría láser autofluorescencia, láseres YAG y diodo, etc…
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