La cirugía refractiva tiene como objetivo corregir definitivamente los defectos refractivos de la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, de forma que no sea necesario el uso de gafas o lentillas.
Existen numerosas técnicas: incisiones corneales, láser excímer, lentes intraoculares fáquicas (sin tocar el cristalino) o lentes pseudofáquicas (sustituyendo el cristalino) y otras.
Las técnicas más populares son las realizadas con láser excímer.
LASIK (láser in situ keratomileusis) consiste en esculpir la córnea con láser dentro del estroma corneal (previo levantamiento de un lentículo muy superficial).
PRK/LASEK (photorefractive keratomileusis/laser assisted subepithelial keratomileusis) consiste en esculpir la córnea por debajo del epitelio (previa eliminación del epitelio, que se regenera en pocas horas).
Ambas técnicas son muy eficaces, predecibles y seguras. Según el caso se optará por una u otra, dependiendo sobre todo del número de dioptrías a corregir o de las características de la córnea que deba intervenirse.
Las lentes fáquicas son lentes intraoculares que se ponen en la cambra posterior de el ojo por delante del cristalino, sin tocarlo para nada, a diferencia de las lentes afáquicas, que se ponen en sustitución del mismo.
Las lentes afáquicas son también lentes intraoculares pero que se ponen dentro la cápsula despejada del cristalino natural, como si se hiciera una operación de catarata. Cuando la intervención se hace sin la preexistencia de una catarata se denomina cirugía del cristalino transparente, y es una buena alternativa de cirugía refractivai para pacientes mayores de 50 años, porque permite corregir además de la miopia, hipermetropia i astigmatismo, también la presbícia.
Contacte con nosotros